Estados Unidos atacó bases de misiles en el sur de Irán y embarcaciones que intentaban colocar minas, informó su Comando Central, al tiempo que los principales negociadores iraníes llegaron a Catar para mantener conversaciones destinadas a poner fin a la guerra.
“Fuerzas estadounidenses condujeron ataques de autodefensa para proteger a nuestras tropas de las amenazas planteadas por las fuerzas iraníes”, aseguró Tim Hawkins, portavoz del mando del ejército para Oriente Medio.

Estos ataques ponen en peligro un alto el fuego ya frágil entre las partes que comenzó el 8 de abril y se producen en un momento crítico en el que Washington y Teherán intentaban reanudar sus contactos para alcanzar un acuerdo de paz.
Las esperanzas de llegar a un arreglo sufrieron otro revés cuando el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, prometió más temprano “aplastar” a Hezbolá, grupo respaldado por Irán, en Líbano.
El presidente Donald Trump también hizo lo suyo al advertir en redes sociales que espera que Irán entregue su uranio enriquecido a Estados Unidos para ser destruido.
Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, dijo que todavía es posible un acuerdo con Irán en los próximos días pese a los ataques estadounidenses.


