Las fuerzas armadas de Estados Unidos atacaron una instalación militar del sur de Irán y derribaron cuatro drones de ataque que fueron lanzados sobre barcos norteamericanos.
Estados Unidos habría derribado los drones lanzados por Teherán al tratarse de una “amenaza” contra el tráfico comercial escaso del estrecho de Ormuz y los navíos de la armada norteamericana, de acuerdo con militares citados bajo anonimato por medios estadounidenses.

Los medios estatales iraníes fueron los primeros en alertar sobre tres explosiones al este de Bandar Abbas, la principal ciudad portuaria cercana al estrecho de Ormuz.
Antes de estos ataques, mismos que se han extendido durante los últimos tres días, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, descartó la posibilidad de cerrar un acuerdo con Irán que permita a la República Islámica ejercer control alguno sobre el estrecho de Ormuz, clave para el comercio mundial de petróleo.
“Son aguas internacionales, nadie las va a controlar. Vamos a vigilarlas. Las vigilaremos, pero nadie las va a controlar”, declaró durante una reunión de gabinete en la Casa Blanca.

