Estados Unidos lanzó nuevos ataques contra Irán y restableció el bloqueo naval a sus puertos, en tanto el presidente Donald Trump renunció a imponer tarifas a los buques que cruzan el estrecho de Ormuz.
El bloqueo estadounidense y estos nuevos bombardeos de una magnitud sin precedentes desde un alto en fuego alcanzado en abril, amenazan los esfuerzos diplomáticos para mantener el acuerdo de paz firmado el 17 de junio.

El vicecanciller iraní, Kazem Gharibabadi, denunció que los estadounidenses habían “desmantelado” el pacto, mientras que Trump renovó sus amenazas contra Teherán.
“La próxima semana se pone realmente mal para ellos”, a menos que “se sienten a la mesa y negocien”, dijo el mandatario en Fox News, y amenazó con bombardear puentes y centrales eléctricas del país.
El Comando Central estadounidense (Centcom) afirmó que sus últimos ataques tuvieron como objetivo “mermar las capacidades iraníes utilizadas para atacar la navegación comercial” en Ormuz, una vía marítima clave para el transporte de hidrocarburos.

Como consecuencia de esta tensión bélica y de la casi parálisis del estratégico estrecho, el precio del barril de Brent, referencia internacional, se disparó más de un 9%.
Sin embargo, la escalada se moderó luego de que Trump renunció a su idea de instaurar un peaje del 20% sobre la carga de los buques que transitan por el Estrecho de Ormuz. .
Mientras tanto, Irán siguió respondiendo con ataques contra instalaciones estadounidenses en la región, en particular una base militar que alberga aviones de combate en Jordania. Kuwait también fue blanco de ataques iraníes con saldo de cuatro militares heridos.

