Cerca de mil 500 familias han sido evacuadas en Filipinas por la intensificación de la actividad del volcán Mayón, el más activo del archipiélago, donde las autoridades mantienen la alerta 3 ante el riesgo de erupción y fenómenos peligrosos asociados.
El Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología indicó que persiste un “nivel elevado de agitación magmática”, con coladas de lava que descienden por varios canales del volcán y alcanzan varios kilómetros de longitud.
Agregó que en las últimas horas se han contabilizado decenas de terremotos volcánicos, incluidos episodios de tremor prolongado, además de desprendimientos de rocas y corrientes de densidad piroclástica dentro de la zona de peligro permanente, fijada en un radio de seis kilómetros.

Hasta el momento no se reportan muertos o heridos, pero enormes nubes de ceniza se dispersaron sobre 87 aldeas en tres municipios, tomando a muchos por sorpresa y ralentizando el tráfico debido a la mala visibilidad, indicaron las autoridades.
“La caída de ceniza era tan espesa que no había visibilidad alguna, ni siquiera en nuestra carretera nacional”, explicó el alcalde Caloy Baldo, del municipio de Camalig, que se encuentra cerca del volcán.
El volcán, de 2 mil 462 metros, es uno de los principales atractivos turísticos de Filipinas por su forma de cono casi perfecta. Pero también es el más activo de los 24 volcanes del país.

