En sesión extraordinaria, el Congreso de Sinaloa aprobó la petición del gobernador Rubén Rocha Moya, de licencia temporal del cargo, en medio de las acusaciones en su contra por parte de Estados Unidos por vínculos con el narcotráfico.
En menos de tres minutos, los legisladores dieron su visto bueno, por unanimidad, a la solicitud del mandatario estatal para dejar el cargo temporalmente por más de 30 días.
Posteriormente, la Junta de Coordinación Política turnó a la Comisión de Puntos Constitucionales y Gobernación el expediente, a fin de que se realice la propuesta de la persona que asumirá la gubernatura de Sinaloa de manera interina.

En un mensaje en redes sociales, el viernes Rocha Moya informó que presentó al Congreso local su solicitud de licencia en lo que dura la investigación que la Fiscalía General de la República lleva a cabo tras la solicitud de detención y extradición que emitió Estados Unidos.
Explicó que su decisión busca facilitar las indagatorias y permitir que las instituciones de justicia actúen sin ningún tipo de presión o interferencia desde el Poder Ejecutivo estatal.
De acuerdo con el expediente judicial estadounidense, Rocha Moya y otros nueve implicados habrían integrado una red de corrupción para favorecer al Cártel de Sinaloa, facilitando el tráfico de drogas hacia Estados Unidos a cambio de sobornos, respaldo político y protección institucional.
La acusación sostiene que el grupo criminal pudo exportar “cantidades masivas” de fentanilo, cocaína, heroína y metanfetamina gracias a la presunta colaboración de funcionarios que filtraban operativos, protegían rutas y permitían la operación del cártel sin consecuencias legales.

