El último partido de la fase de grupos de la Copa del Mundo despertó el interés de prácticamente todos los que viven en México.
Desde el norte del país hasta el sur, los lugares donde se montaron pantallas para ver el encuentro se saturaron. Otros prefirieron ir a bares y restaurantes o bien disfrutar del partido desde casa.

Los más intrépidos, aventureros y fiesteros se dieron cita en los Fan Fest de Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara.

El Zócalo de la capital del país, nuevamente se llenó. familias enteras y personas de todas las edades acudieron a disfrutar los tres goles que anotó la selección a la escuadra checa.
Miles más se dieron cita en las inmediaciones y Paseo de la Reforma desde la glorieta de la Diana hasta la Torre del Caballito en Bucareli.

Los ánimos se desbordaron con el primer gol de Mateo Chávez que abrió el marcador en el minuto 55, luego vino la anotación de Luis Quiñones a los 61 y Álvaro Fidalgo marcó el tercer tanto en el minuto 90 +4.
Con esto el Tri pasó a los dieciseisavos con tres partidos ganados y 9 puntos a favor.
Otro gran momento fue la entrada a la cancha del portero Guillermo Ochoa en el minuto 77, cuando México disfrutaba ya una ventaja de 2-0 ante los checos. Al final del partido, Ochoa disfrutó de la ovación de la afición en el Estadio Azteca, el mismo recinto en el que debutó con el club América en 2004, lo que marcó su sexta y última participación en un Mundial.
La celebración siguió por las calles de la Ciudad de México: Reforma y sus inmediaciones y el Monumento del Ángel de la Independencia fueron el escenario de los festejos ahora pensando y con la fé en alto en el siguiente partido del martes 30 de junio donde México ya espera rival para tratar de clasificar a cuartos de final.

