El Parlamento japonés eligió a la ultraconservadora Sanae Takaichi como la primera ministra del país.
Con 64 años, Sanae Takaichi ha mencionado a Margaret Tatcher, la dama de hierro británica, como una fuente de inspiración. Eso sí, puede presumir que rompe con la línea de elite: no proviene de una familia con historia política. Es hija de una agente de policía y un trabajador de la industria automotriz.
Tiene un pasado metalero: en su época universitaria fue baterista de una banda y también andaba en motocicleta.
Después se olvidó de todo y se fue a Estados Unidos a especializarse, llegando a ser parte del equipo de legisladoras demócratas.
A su regreso a Japón se alió con quien, a la postre, se convirtió en primer ministro: Shinzo Abe (quien fue asesinado en 2022).
También ha sido parte de la Cámara de Representantes, primera ministra de Asuntos Internos y de Comunicaciones.
Como funcionaria se mostró a favor de suspender las emisiones de las cadenas de televisión que difundieran contenidos políticamente sesgados. Recientemente, se ha mostrado a favor de ampliar la capacidad militar de Japón para hacer frente a China.


