A pocas horas de que venciera el cese al fuego, el presidente Donald Trump prorrogó indefinidamente la tregua con Irán para dar más tiempo a las negociaciones de paz, mientras un desafiante Teherán profirió más amenazas contra sus vecinos del Golfo.
Trump atribuyó su decisión a una solicitud de Pakistán y subrayó la necesidad de permitir al “fracturado” gobierno iraní que elabore una propuesta para ponerle fin al conflicto. Sin embargo, afirmó que el bloqueo de los puertos iraníes continuará.

El mandatario estadounidense había indicado previamente que no extendería el alto el fuego de dos semanas y había advertido de la reanudación de los bombardeos cuando este expirara.
El primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, en su figura de interlocutor, celebró la prórroga. “Sinceramente espero que ambas partes continúen respetando el cese el fuego y puedan concluir un ‘Acuerdo de Paz’ integral en una segunda ronda de diálogos programada en Islamabad para un fin permanente del conflicto”, escribió en la red social X.
Por su parte, el jefe de la ONU, António Guterres, elogió el anuncio y se refirió a un “avance importante hacia la desescalada”.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos respaldó la continuidad del bloqueo naval que el Comando Central mantiene sobre los puertos de Irán, asegurando que la restricción a sus exportaciones de crudo pronto asfixiará los ingresos económicos del régimen.


