Sobre el asesinato de los funcionarios del Gobierno de la Ciudad de México, Ximena Guzmán y José Muñoz, ocurrido hace tres meses, se informó que 13 personas fueron detenidas, señaladas de estar vinculadas con este crimen, pero aún se busca al tirador y a los autores intelectuales.
La fiscal de la Ciudad de México, Bertha Alcalde, reveló que las detenciones fueron resultado de 11 cateos en distintos inmuebles en la Ciudad de México y el estado de México, que “eran utilizados para realizar actividades ilícitas y vinculados a la investigación del homicidio”.

Detalló que al menos seis personas participaron “en la ejecución material y los seguimientos al automóvil que manejaba Ximena el día 20 de mayo”, además de que se identificó la intervención de otras personas en “la operación logística del evento”.
Apuntó que los implicados utilizaron al menos cinco vehículos: una motocicleta para la agresión y la huida, un Nissan Kicks y una camioneta Urvan para el escape, y un Renault Fluence y un Chevrolet Optra para los seguimientos.
Además, señaló que hay “un alto grado de probabilidad” que el crimen estaba planeado para el 14 de mayo, pero no se realizó porque Guzmán no recogió a Muñoz afuera del metro Xola, como usualmente lo hacía, lo que “refuerza la hipótesis de que los objetivos del ataque eran ambos funcionarios”.

La fiscal recapituló que producto de las investigaciones es posible afirmar que el día del ataque, dos hombres llegaron en una camioneta Urvan a Iztacalco, descargaron una motocicleta, y minutos después, un hombre con chaleco fluorescente disparó a Guzmán, en un Audi, y a Muñoz, en la calle de Tlalpan.
El tirador huyó en la motocicleta con un cómplice, y tras abandonarla, abordaron un Nissan Kicks, que dejaron en Iztacalco, y finalmente huyeron en la camioneta Urvan hacia el Estado de México.
La investigación continúa para dar con los demás autores materiales, incluyendo quien disparó el arma y los autores intelectuales, así como la investigación sobre el móvil de este hecho.

