El fiscal estatal César Jáuregui anunció su renuncia al cargo, con carácter de irrevocable, tras la controversia que se desató por el caso de dos agentes de la CIA que murieron en un accidente en Chihuahua, luego del desmantelamiento de un mega narcolaboratorio y quienes, según el gobierno de México, no tenían autorización para operar en el país.
La salida del fiscal César Jáuregui se produce luego de una semana de cruce de declaraciones entre las autoridades de México y Estados Unidos y de versiones contradictorias sobre un caso que continúa bajo investigación sin que se conozca de manera oficial el motivo por el que los agentes estaban en territorio mexicano.

Al anunciar su renuncia, Jáuregui dijo que hubo “omisiones tanto en la información como la gestión institucional respecto a los puntos de contacto” con los funcionarios extranjeros, y agregó que esa falla “vulneró los mecanismos de control y comunicación” que debía asegurar como titular de la fiscalía estatal.
Agregó que la medida más adecuada para corregir esta situación es poner a disposición su cargo para permitir que las investigaciones se desarrollen con autonomía, prontitud y exhaustividad.
La Secretaría de Seguridad federal informó el sábado que uno de los agentes estadounidenses había ingresado a México como visitante y que el otro lo había hecho con un pasaporte diplomático.
Los dos agentes estadounidenses y dos funcionarios de la fiscalía estatal fallecieron el pasado 19 de abril después de que el vehículo en que viajaban cayó por un barranco en la sierra de Chihuahua.

