Rubén Rocha Moya, a quien Estados Unidos señala de tener nexos con el crimen organizado, afirmó que permanece en su casa de Culiacán desde que dejó el cargo y negó estar escondido como reportó la prensa.
En una publicación en X afirmó:
“El día de hoy se cumplen 69 días de que solicité licencia al cargo de Gobernador Constitucional del Estado de Sinaloa.
Lo hice desde mi convicción de mexicano que confía en las instituciones y en las leyes de nuestro país, con la finalidad de que, sin la protección del fuero constitucional inherente a mi cargo, se me investigue con toda amplitud y sin cortapisa alguna por las autoridades competentes.
En este lapso, comparecí ante la Fiscalía General de la República, a responder de manera puntual y veraz las preguntas del Ministerio Público Federal.
Desde el día 1 de mayo hasta hoy, he permanecido, sin moverme, en mi domicilio en la ciudad Culiacán.
No me protegen ni resguardan elementos de corporación federal alguna. Es absolutamente falso lo que escribe el periodista Carlos Loret de Mola.
He sido objeto de una atroz embestida mediática de calumnias y de imputaciones sin sustento fáctico ni legal alguno. Las acusaciones que se me formulan por una oficina del gobierno de los Estados Unidos son falsas.
Hoy queda claro que se trata de un ataque promovido desde la ultraderecha, con la pretensión de menoscabar la soberanía nacional y estigmatizar al movimiento de transformación a favor de los pobres más importante del continente”.

Rubén Rocha Moya gobierna Sinaloa desde 2021 y pidió licencia luego de que la justicia estadounidense solicitó en abril su detención y extradición tras vincularlo con el cártel de Sinaloa,
En su conferencia de prensa la presidenta Claudia Sheinbaum dijo que Rocha ha permanecido en su domicilio y que no tiene custodia federal. Insistió en su pedido de más evidencias antes de actuar en su contra.”Nosotros no vamos a defender a nadie, siempre y cuando haya pruebas”, afirmó.

