El Senado recibió el llamado Plan B en materia electoral de la presidenta Claudia Sheinbaum. De inmediato se turnó a las comisiones de Puntos Constitucionales y Estudios Legislativos para su estudio y dictamen.
El coordinador de los senadores de Morena y presidente de la Junta de Coordinación Política, Ignacio Mier, descartó su aprobación por la vía rápida. Dijo que no se dispensarán los trámites y que aun así podría aprobarse la próxima semana.

El plan B de la Reforma Electoral contempla reducir los privilegios, para ello propone que los municipios tengan entre 7 y 15 regidurías. Y limita a una sindicatura por municipio.
Para los Congresos locales se establece un tope del 0.7% del presupuesto de egresos de cada entidad.
Los ahorros derivados de estas reformas se destinarán a proyectos de infraestructura pública en los estados y municipios.
La iniciativa también incluye que funcionarios del INE, de los Tribunales y de los Órganos electorales de los estados, consejeros, magistrados y altos funcionarios no podrán ganar más que la presidenta de México.
En el caso del Senado se acordó una reducción de gasto progresivo hasta llegar a un 15%.
También se acaban los privilegios como bonos, seguros de gastos médicos mayores e ingresos adicionales.
La iniciativa propone que la consulta de revocación de mandato para la Presidencia de la República pueda solicitarse en una sola ocasión y durante los tres meses posteriores a la conclusión del segundo o tercer año de gobierno. Esto posibilita adelantarla para 2027. Además, faculta a la presidenta para difundir el proceso y promover el voto a su favor.

