El mandatario chino Xi Jinping llegó a Washington, donde fue recibido con un inusual saludo al pie del avión por el presidente estadounidense Donald Trump después de que sus principales funcionarios acordaron extender una tregua comercial hasta enero.
Una alfombra roja de 30 metros de largo fue desplegada al pie de la escalinata colocada en la puerta del avión de Xi. Una guardia de honor de 21 personas se ubicó a los lados de la alfombra, y Trump y su esposa, Melania Trump, se situaron cerca de la escalera en el costado del avión, donde saludaron a Xi y a su esposa, Peng Liyuan, con apretones de manos.

La ceremonia de bienvenida también incluyó un sobrevuelo de dos bombarderos B-1, pelotones de cada rama militar y una presentación de las banderas y los himnos de ambos países.
En una declaración con motivo de su llegada a Estados Unidos, el mandatario chino escribió que su país y Estados Unidos “deberían ser socios, no rivales. Lograr el gran rejuvenecimiento de la nación china y hacer que Estados Unidos vuelva a ser grande pueden ir de la mano, y los dos países pueden contribuir al éxito del otro, beneficiando así al mundo en general”.

Se espera que los dos líderes hablen más sobre temas de fondo el jueves, después de una ceremonia de llegada en la Casa Blanca y una revista de tropas. Más tarde, intercambiarán brindis en una cena de etiqueta, que contará con líderes de la industria tecnológica como Elon Musk, de SpaceX, y Jensen Huang, de Nvidia.
El viernes, Xi y Peng volverán a la Casa Blanca para un té privado con los Trump antes de acompañarlos en un recorrido por los Archivos Nacionales en Washington
Hace más de diez años que un líder chino no protagoniza una visita de Estado en la capital de Estados Unidos.

