A más de seis años de la explosión de una toma clandestina en Tlahuelilpan, Hidalgo, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos emitió un informe en el que responsabiliza a Petróleos Mexicanos por su omisión en la prevención de la tragedia.
La CNDH afirmó que Pemex no cumplió con su obligación de respetar los derechos humanos, al no implementar acciones adecuadas de cuidado, prevención, mitigación y control de riesgos.
Detalló que Pemex Logística estaba al tanto de la situación de riesgo en la zona, incluyendo la existencia de tomas clandestinas, pero a pesar de ello, la empresa no actuó en consecuencia.
La explosión del 18 de enero de 2019 en Tlahuelilpan tuvo lugar en una toma clandestina en un poliducto de Pemex en San Primitivo. El saldo fue de 137 muertos, 69 personas fallecieron en el lugar y de los 81 hospitalizados por quemaduras, murieron 68. 13 sufrieron quemaduras graves y 194 niños y adolescentes quedaron en orfandad.
Ese día decenas de personas llenaban cubetas y bidones con gasolina que salía de la toma clandestina cuando ocurrió la explosión, luego vino un incendio que tardaron horas en sofocarlo.

