Christa Pike se encuentra en condición crítica en un hospital de Tennessee después de dos intentos fallidos de ejecución con inyección letal, según informaron sus abogados, que pidieron se conmute la sentencia ante lo ocurrido.
Pike fue condenada a la pena capital en 1996 por el asesinato de Colleen Slemmer, cometido cuando ambas tenían 18 y 19 años respectivamente. Aunque otras dos personas participaron en el asesinato de Slemmer, es la única que recibió la pena capital.

El miércoles sobrevivió a dos dosis de inyección letal, tras lo cual fue llevada, aunque no de inmediato, a un hospital, y casi 24 horas después de lo ocurrido sigue viva y en estado crítico.
Uno de sus abogados, Randy Spivey, quien presenció el intento de ejecución de Pike dijo que se usaron al menos siete agujas para administrar la inyección letal en el transcurso de una hora, y que al menos una de estas parecía doblada cuando la extrajeron de su brazo.
“Esto no fue solo ineficiente; fue cruel y tortuoso”, afirmó, y recordó que Pike había tenido varios problemas a lo largo de su vida con sus venas y las extracciones de sangre.
Según los abogados, esta era una de las razones por las que rechazaba este método de ejecución y había pedido uno diferente.
En concreto, Pike solicitó la muerte por un pelotón de fusilamiento compuesto solo por mujeres, pero en este estado esa no es una opción.
“No era miedo a morir. Era miedo a una muerte prolongada, dolorosa y traumática, y eso fue lo que sucedió, solo que sin llegar a morir”, señaló el abogado.

Tras el incidente, el gobernador del estado, Bill Lee, suspendió las ejecuciones para este año y pidió una investigación.
Por su parte, el presidente Donald Trump mostró su asombro por lo ocurrido y dijo que se trató de una ejecución donde “el medicamento no funcionó correctamente” y decidió no opinar más, al asegurar que se trata de un tema que concierne al estado donde sucedió el inesperado incidente.
Información: EFE

