Uno de los peores sismos en Afganistán causó más de 800 muertos y al menos 2 mil 800 heridos, mientras los equipos de rescate se esforzaban por llegar a zonas remotas de difícil acceso y se enfrentaban a las inclemencias del tiempo.
Sharafat Zaman, portavoz del ministerio de Salud en Kabul, pidió ayuda internacional para hacer frente a la devastación causada por el sismo de magnitud 6.
Hasta el momento se contabilizan 812 muertos en las provincias orientales de Kunar y Nangarhar.

Los equipos de rescate luchan por llegar a las remotas zonas montañosas aisladas de las redes de telefonía móvil a lo largo de la frontera con Pakistán, donde cientos de casas de adobe se derrumbaron con el terremoto.
Las víctimas del sismo podrían aumentar a medida que los equipos lleguen a esos lugares más aislados, dijeron autoridades.

La zona del sismo también ha sido afectada por fuertes lluvias en las últimas 24-48 horas, por lo que el riesgo de deslaves y desprendimientos de rocas también es significativo; por lo que muchas de las carreteras están intransitables.
Imágenes de la zona afectada mostraron helicópteros transportando a los afectados, mientras los residentes ayudaban a las fuerzas de seguridad y a los médicos a llevar a los heridos a las ambulancias en una zona con un largo historial de terremotos e inundaciones.
La situación es por demás complicada en un país devastado por la guerra. Desde la toma del poder en 2021, los talibanes han enfrentado desafíos como crisis económica, desastres naturales y una insurgencia residual. Además, se han documentado violaciones a los derechos humanos, incluyendo torturas, castigos corporales y la exclusión de las mujeres.


