Un jet ejecutivo con nueve personas a bordo se estrelló en picada el domingo sobre un vecindario de Greenacres, en el condado de Palm Beach, Florida. El impacto generó una enorme bola de fuego cerca de una vía muy transitada. Todos los ocupantes murieron.
Un video grabado por personas dentro de sus autos captó el momento en que la aeronave con destino a las Bahamas se precipitaba desde el cielo, antes de chocar cerca de la vialidad y explotar.
El secretario de Transporte, Sean Duffy, calificó el accidente del Learjet 60 como una “tragedia horrenda”. El gobernador de Florida, Ron DeSantis, señaló que de momento no había reportes de que alguien en tierra hubiese resultado herido o muerto.
Las autoridades del condado de Palm Beach evacuaron a unas 600 personas de una comunidad cercana de casas móviles mientras funcionarios federales investigan el choque.
La aeronave había partido del Aeropuerto Internacional Austin-Bergstrom, en Texas, y se dirigía a las Bahamas. Las autoridades no han informado qué provocó la caída del jet ni quiénes iban a bordo.
Entre las víctimas fue identificada la piloto Alexandra Dudgeon, quien operaba el jet N722BD.

Antes del accidente, los pilotos reportaron turbulencia, formación de hielo y precipitación, y solicitaron ascender 2.000 pies más (unos 610 metros). Momentos después, el avión entró en un pronunciado descenso en picada, por lo que el jet adquirió una velocidad para la que no había sido diseñado, según grabaciones del control de tráfico aéreo y datos de seguimiento de vuelo.
“Estamos descendiendo a 8.000 -emergencia, emergencia-, estamos descendiendo a 10.000 pies por minuto”, transmitió la piloto por radio.
“Estamos en una situación de exceso de velocidad, descendiendo a 20.000 pies por minuto” agregó antes de admitir lo que estaba a punto de ocurrir. “Vamos a estrellarnos contra el suelo”.
Aquí la comunicación entre la piloto y la torre de control antes de la tragedia:

