Según las más recientes estimaciones al menos 650 personas han muerto en la represión de las protestas contra el gobierno iraní, lo que llevó al presidente estadounidense, Donald Trump, a anunciar sanciones comerciales contra los socios de Teherán.
Las protestas comenzaron hace dos semanas. Al principio fueron en contra del aumento del costo de vida, pero con el paso de los días se han convertido en un movimiento contra el régimen teocrático que ha gobernado Irán desde la revolución de 1979.

Organizaciones de derechos humanos han alertado sobre la letal represión de las protestas, advirtiendo que el corte de internet impuesto por las autoridades desde el 8 de enero busca ocultar la magnitud del derramamiento de sangre.
La ONG Iran Human Rights, con sede en Noruega, indicó que pudo verificar 650 muertes, entre ellas la de nueve menores, y miles de heridos, desde que estalló el movimiento el 28 de diciembre.
Sin embargo, advirtió que la cifra real de víctimas podría ser mucho más alta: “según algunas estimaciones, más de 6 mil”, así como 10 mil detenidos.

En respuesta, Trump dijo que su país impondrá un arancel de 25% a cualquier país que comercie con Irán. Los principales socios comerciales de Irán son China, Turquía, Emiratos Árabes Unidos e Irak.
A pesar del bloqueo de Internet, imágenes filtradas desde Teherán y otras ciudades de Irán muestran grandes manifestaciones en las últimas noches.

