Con 82 votos a favor y 34 en contra el pleno del senado aprobó en lo particular la expedición de la nueva Ley General de Aguas y las reformas a la Ley de Aguas Nacionales, luego de un procedimiento fast track, con dispensa de trámites legislativos.
Tras su aprobación el dictamen se remitió al Ejecutivo Federal para su publicación.

La oposición afirmó que esta reforma perjudicará a campesinos, productores agrícolas y servirá como un instrumento de control electoral y político.
Morena lo negó y defendió la reforma al asegurar que pondrá fin a los abusos de quienes acaparan concesiones y garantizará que los más desfavorecidos tengan un acceso justo al agua.
La iniciativa de la Ley de Aguas, de la presidenta Claudia Sheinbaum, busca definir las reglas sobre el uso del recurso en los procesos productivos. La mandataria defendió que los cambios son para ordenar las concesiones de agua, y asegurar su disponibilidad para toda la población.


