El portavoz del cuerpo de rescatistas palestino, Mahmud Basal, informó que 11 personas, entre ellas mujeres y niños, fallecieron en ataques contra un mercado en Ciudad de Gaza, mientras que un bombardeo en el sureño campo de desplazados de Al Mawasi causó tres decesos.
Otro de los ataques israelíes, en este caso con un dron, alcanzó un punto de distribución de agua potable en una zona para desplazados cerca del campo de refugiados de Nuseirat, donde murieron 20 personas, entre ellas diez menores.
Esto ocurre cuando las negociaciones indirectas entre Israel y Hamás cumplen una semana sin acuerdo de tregua.
Ambas partes se acusan mutuamente de obstaculizar las conversaciones lanzadas el 6 de julio en Doha, en las que Catar, Egipto y Estados Unidos ejercen como mediadores.
El objetivo es alcanzar una tregua que trace la salida a más de 21 meses de conflicto y destrucción.
“Estamos hablando y con suerte vamos a resolver eso la semana próxima”, dijo el presidente estadounidense, Donald Trump, quien ya hizo unas declaraciones similares el 4 de julio.
Siete agencias de la ONU advirtieron el sábado que la falta de combustible en Gaza alcanzó un “nivel crítico” que constituía un “nuevo peso insoportable” para “un pueblo al borde de la hambruna”.


