El mexicano no ocultó sentirse tan feliz como sorprendido tras su victoria en la segunda etapa del Tour de Francia, en Barcelona, donde cruzó primero la línea ayudado por su compañero y líder del UAE, Tadej Pogacar.
Es la primera victoria en la prestigiosa ronda francesa para el corredor de 22 años, uno de los más prometedores del pelotón.
“Esto significa mucho. No pueden ni imaginar todo el trabajo que hace falta para llegar a un resultado así”, declaró Del Toro a los periodistas tras cruzar la meta.
“Todavía no me lo creo, esto que acabo de conseguir. Es simplemente increíble”, añadió.

La meta de la segunda etapa fue en la colina de Montjuïc, corazón de los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992 y allí el UAE activó un plan que inicialmente debía permitir la victoria de Pogacar pero que finalmente terminó con la victoria de Del Toro, en un desenlace en el que el esloveno quiso hacer un reconocimiento a su compañero al no pelear por este triunfo parcial.
En los últimos hectómetros, Pogacar se giró en varias ocasiones para comprobar que no venía ningún otro corredor y decidió en ese momento que el triunfo de etapa debía ser para Del Toro.

