Este lunes se cumplen 32 años del magnicidio del candidato del PRI a la presidencia de México, Luis Donaldo Colosio en la colonia Lomas Taurinas, en Tijuana, Baja California.
El 23 de marzo de 1994, tras pronunciar un discurso, Colosio bajó del templete y se dirigió a pie a su camioneta rodeado decenas de personas y una reducida escolta personal.

A las 5 de la tarde con 12 minutos, aprovechando la multitud un hombre sacó un arma y le disparó cerca del oído derecho. Un segundo balazo alcanzó a Colosio en el abdomen, quien cayó al suelo inconsciente.

De inmediato lo llevaron al área de Urgencias del Hospital General de Tijuana, donde intentaron salvarlo pero a las 6 de la tarde con 55 se confirmó su muerte.
Por este crimen fue detenido Mario Aburto Martínez de 23 años y fue sentenciado a 45 años de prisión. Recientemente, su defensa ha promovido recursos legales, buscando reducir la condena.

El 16 de noviembre de 2025 le dictaron auto de formal prisión a Jorge Antonio Sánchez Ortega, ex agente del Centro Nacional de Inteligencia, encargado de dar seguimiento al candidato priista en Lomas Taurinas. Es señalado de ser el segundo tirador en la escena del crimen, luego de que dio positivo a una prueba de balística.

Hasta la fecha se desconocen los motivos y quienes fueron los autores intelectuales de este crimen.

