El presidente de Estado Unidos aumentó su lista de aranceles ahora con una cuota del 25% a “todos los automóviles que no son fabricados en Estados Unidos”, una medida que alcanza también a las piezas sueltas.
Desde la oficina Oval de la Casa Blanca, Trump dijo que estos aranceles entran en vigor el 2 de abril y a partir del 3 de abril los empezarán a cobrar.
“Vamos a cobrar a los países por hacer negocios en nuestro país y tomar nuestros trabajos, tomar nuestra riqueza. (…) Lo que vamos a implementar es un arancel del 25% a todos los automóviles que no se fabriquen en Estados Unidos. Si se fabrican en Estados Unidos, no hay arancel alguno”, dijo Trump.
“Esto se añade a los aranceles existentes sobre estas mercancías”, aclaró uno de sus asesores. Y es que la tasa aplicada anteriormente era del 2,5%. Esto significa que los coches importados pasarán a tributar al 27,5% de su valor.
Peter Navarro, asesor comercial de Donald Trump, explicó que “la mitad de los vehículos que se venden en Estados Unidos se fabrican en el extranjero. Y de los que se ensamblan aquí, la mitad se fabrican con piezas extranjeras”.
Habrá una única excepción: los vehículos ensamblados en México o Canadá estarán sujetos a un impuesto del 25% sólo sobre la parte de piezas sueltas que no procedan de Estados Unidos.
México exporta el 80% de los vehículos que fabrica a Estados Unidos, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía.
Según el Centro de Investigación Automotriz la aplicación de estos aranceles afectarían las ventas de vehículos nuevos, aumentaría su costo y provocaría la pérdida de empleos.
