Un sismo de magnitud 5,3, el más fuerte hasta ahora, sacudió el archipiélago griego de las islas Cícladas, en el mar Egeo, donde la intensa actividad sísmica que comenzó el pasado 26 de enero no remite y parece aumentar en intensidad.
El sismo estremeció la islas de Santorini y Amorgos, que dos horas después volvieron a temblar por otro sismo de magnitud 5, según informó el Instituto Geodinámico de Atenas.
Entre el 26 de enero y el 8 de febrero se han producido más de 12 mil 800 temblores en la zona marítima entre Santorini y Amorgos, según el Laboratorio de Sismología de la Universidad de Atenas.
Santorini, de 25 mil habitantes y uno de los destinos más turísticos de Grecia, parece ahora una “isla fantasma”, ya que la mayoría de turistas y residentes la han abandonado por temor a un sismo mayor.
Solo 4 mil habitantes permanecen en la isla, mientras que cientos de bares, restaurantes y otros locales turísticos están cerrados.
El profesor de Desastres Naturales, Konstantinos Sinolakis, dijo que nadie puede saber con seguridad cómo se va a desarrollar este fenómeno, aunque reiteró que existen tres escenarios posibles.
El primero y más optimista es que sigan registrándose sismos de las actuales magnitudes y que después de algunas semanas o quizás meses la actividad pare.
El segundo es que el actual enjambre sísmico produzca un temblor más fuerte, es decir de magnitud mayor a 6, y el tercer escenario es que la actual actividad desencadene una “pequeña erupción” del volcán de Santorini.
