Fue durante un operativo para trasladar a dos internos generadores de violencia del Centro de Reinserción Social del Estado de Tabasco (Creset) hacia otro penal.
Uno de ellos se resistió y junto con otros reos atacaron con armas a los custodios.
También quemaron basura y diversos objetos en los módulos del penal para evitar el traslado.
Seis internos y cuatro policías quedaron heridos.
Por la mañana, en medio de las protestas y desesperación de familiares de internos, el Fiscal estatal, José Barajas Mejía, había informado que sólo dos personas habían muerto.
También hubo varios hechos violentos, como quema de vehículos y de tiendas de conveniencia en al menos cuatro municipios de Tabasco.