Miles de personas de Culiacán y otras ciudades de Sinaloa salieron de nuevo a las calles para exigir paz y un alto a la violencia que azota a todo el estado.
Familiares de víctimas, empresarios, políticos y habitantes de todas las edades portaron globos, carteles y prendas blancas con el mensaje de “Recuperar la tranquilidad y poder caminar nuevamente sin miedo”.

La marcha inició después de una misa celebrada sobre la avenida Álvaro Obregón, antes de llegar a La Lomita y culminó en la Catedral de Culiacán.
Participaron decenas de familias de víctimas como Alejandro, el niño de un año y cuatro meses asesinado días atrás en Culiacán, así como de Misael, de 16 años, quien fue privado de la vida en febrero cuando había salido a conseguir leche para unos gatitos que había rescatado.

Martha Reyes, presidenta de Coparmex, expuso que la movilización no era contra nadie, sino que se realizaba en favor de la vida.
Pidió que no se pierda la esperanza y señaló que la marcha también busca recordar a las personas asesinadas y desaparecidas.


