El número de muertos por un ataque ruso contra un almacén al oeste de Kiev, el asalto más mortífero de la guerra en lo que va de año, aumentó a 38 y aún hay cuatro personas desaparecidas, informó el presidente Volodimir Zelenski en redes sociales.
El ataque ocurrió el viernes por la noche contra una instalación de almacenamiento de municiones y provocó enormes explosiones e incendios que se extendieron por decenas de casas y edificios cercanos en la aldea de Myla, donde 52 personas resultaron heridas.

El ataque se registró en un momento en que Rusia ha intensificado drásticamente su campaña aérea en la guerra de 4 años y medio, con sirenas de alerta antiaérea sonando de forma constante y explosiones y el estruendo de las defensas aéreas resonando en todo Kiev a lo largo del día.
Zelenski calificó el ataque en Myla como “terrible situación” que parecía ser el resultado de un caso de “negligencia de quienes almacenaron explosivos justo al lado de la población civil”. Dijo que estaba en marcha una investigación sobre cómo y por qué se guardó allí la munición, dado que la ley ucraniana prohíbe almacenar munición cerca de viviendas.

