La Policía de Nepal elevó este viernes a 469 los muertos confirmados como consecuencia de la riada del miércoles, que arrasó comunidades enteras a su paso, mientras continúan las difíciles tareas de búsqueda de centenares de desaparecidos en una zona del norte del país y la frontera con la región autónoma del Tíbet.
Las autoridades afirman haber rescatado o atendido a más de mil 500 personas heridas, de las cuales la mayoría se localizan en Nuwakot. Y se estima que hay mil 400 personas desaparecidas, entre ellas decenas de extranjeros.

Más de 13 mil efectivos de las fuerzas de seguridad, que incluyen a agentes de la Policía de Nepal, soldados del Ejército y miembros de la Policía Armada, permanecen desplegados en la zona afectada y sus inmediaciones.
La Organización de las Naciones Unidas ha alertado de las extremas dificultades para acceder a las áreas más siniestradas debido a la destrucción de decenas de puentes, carreteras y vías de acceso, sumada al barro acumulado y al colapso de las redes de comunicación.
Aquí una crónica de lo que se cree que ocurrió:

