Miles de personas damnificadas por un potente terremoto en el este de Indonesia aguardan la llegada de ayuda, mientras permanecen acampando frente a escuelas, estaciones policiales y oficinas del gobierno.
El sismo de magnitud 7.7 del sábado ha dejado al menos 53 muertos y se reportan más de cien personas heridas.
El número de personas que no han regresado a sus casas subió a 2 mil 800 en varias localidades de la isla de Flores, la gran mayoría duerme a la intemperie por miedo de volver ante las centenares de réplicas en la zona.

“Nuestras casas ya no son habitables porque muchas han colapsado, están agrietadas y no podemos entrar”, comentó Junaidin, un residente de Mbay de 32 años frente a la tienda improvisada donde dormían unas 30 personas.

Los afectados denunciaron que el gobierno no ha mandado ayuda y faltan medicinas, comida y agua potable.
La fuerza aérea de Indonesia dijo que llevaría 13 toneladas de ayuda de emergencia en aviones y que movilizaría helicópteros para trasladar los suministros a los sobrevivientes en comunidades aisladas, según la agencia noticiosa estatal Antara.

