Tanto Estados Unidos como Irán afirmaron que controlaban el estrecho de Ormuz tras un fin de semana de ataques que se extendieron por Oriente Medio, lo que amenaza aún más cualquier intento para poner fin a la guerra.
Las ofensivas, desatadas por el ataque de Irán contra un buque portacontenedores en el estrecho frente a la costa de Omán, volvieron a subrayar que la vía sigue siendo el asunto clave en las negociaciones.
El transporte marítimo por Ormuz se ha visto interrumpido desde el inicio de la guerra, ya que Irán ha mantenido un control asfixiante sobre la zona atacando buques comerciales e intimidando a las compañías navieras.

El Comando Central del ejército de Estados Unidos señaló que sus fuerzas atacaron decenas de emplazamientos en los bombardeos del lunes, incluidos sistemas de defensa aérea, sitios de radar, equipos de misiles y drones, y pequeñas embarcaciones.
La Guardia Revolucionaria de Irán afirmó que el estrecho de Ormuz es su territorio, y no permitirán que “un ejército canalla y asesino de niños del otro lado del mundo continúe su interferencia ilegal en él”.
Las sirenas de alerta por misiles sonaron dos veces el lunes en Bahrein, sede de la 5ta Flota de la Marina de Estados Unidos. De momento no hay reportes de daños.

“Un retorno a las hostilidades a gran escala tendrá consecuencias catastróficas”, advirtió en un comunicado el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres.
Información: AP

