Emiratos Árabes Unidos anunció su salida de la Organización de Países Exportadores de Petróleo la OPEP y de la OPEP+ a partir del primero de mayo para proteger su interés nacional.
Esto representa un duro golpe para el grupo petrolero y especialmente para su líder Arabia Saudita. La decisión ocurre en medio de la crisis energética mundial provocada por la guerra con Irán.
La OPEP representa aproximadamente el 40% de la producción mundial de petróleo y maneja el 79% de las reservas probadas de crudo, con el fin de influir en la oferta y los precios a nivel global.

Tras esta noticia los precios del petróleo mantuvieron su tendencia alcista, hasta recuperar sus niveles anteriores al alto el fuego entre Estados Unidos e Irán. Los futuros del Brent para junio subieron 3,03 dólares, o un 2,8%, a 111,26 dólares el barril, para un séptimo día consecutivo de alzas. Los futuros del West Texas Intermediate para junio sumaron 3,56 dólares, o un 3,7%, a 99,93 dólares el barril, tras haber cotizado brevemente sobre los 100 dólares al inicio de la sesión.
Mientras tanto, el director de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo, Willie Walsh, advirtió que la guerra en Irán está causando una crisis de combustible para aviones, con escasez prevista para el verano.. Las cancelaciones de vuelos ya comenzaron en Asia y podrían iniciar en Europa a finales de mayo, con posibles afectaciones en África y América latina.


