El presidente de Estado Unidos advirtió en una carta publicada el lunes que después de ser descartado para el Premio Nobel no se siente obligado a pensar “únicamente en la paz”, mientras intensifica su campaña por hacerse con el control de Groenlandia.

Trump cuestionó el derecho de Dinamarca sobre esa vasta isla ártica, rica en recursos naturales y estratégicamente posicionada, sobre la que dijo que quiere “un control completo y total”.
“Teniendo en cuenta que su país decidió no darme el Premio Nobel de la Paz por haber detenido ocho guerras o MÁS, ya no me siento obligado a pensar únicamente en la paz”, escribió Trump al primer ministro noruego Jonas Gahr Store.
“Dinamarca no puede proteger esa tierra de Rusia o China, y, de todos modos, ¿por qué tiene ‘derecho de propiedad’? No hay documentos escritos. (…) El mundo no estará seguro a menos que tengamos el control completo y total de Groenlandia”, remarcó sobre ese territorio autónomo danés.
El mensaje se produjo días después de que el presidente estadounidense amenazó con imponer nuevos aranceles a sus aliados europeos que se opongan a su plan de controlar Groenlandia.

Los líderes de Alemania y Francia denunciaron esas amenazas tarifarias como “chantaje”, mientras que París consideró que Europa debía prepararse para contraatacar.
La última genialidad de Trump ha vuelto a dejar a sus aliados luchando por encontrar un equilibrio entre responder con firmeza y no enfadar al voluble líder estadounidense.
La Unión Europea celebrará una cumbre de emergencia el jueves para sopesar su contestación y afirmó que, aunque su prioridad era “comprometerse, no escalar”, estaba dispuesta a actuar.
Groenlandia, donde miles de personas salieron a las calles durante el fin de semana con pancartas anti estadounidenses, afirmó que las amenazas arancelarias de Trump no suponían ninguna diferencia para la isla.


