El 9 de septiembre de 2024 comenzaron una serie de enfrentamientos que hasta el momento nadie ha podido controlar. Los protagonistas: “Los Chapitos” , la facción del Cártel de Sinaloa comandada por los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán y “Los Mayos” que también es una facción del Cártel de Sinaloa, pero asociada a Ismael “El Mayo“ Zambada.
La guerra entre ambas partes comenzó luego de que Joaquín Guzmán, alias “El Güero”, hijo de “El Chapo”, con engaños llevó a “El Mayo” Zambada a una avioneta que cruzó hacía Nuevo México, en Estados Unidos, donde ambos fueron arrestados.
De septiembre a la fecha más de mil 600 personas han sido asesinadas, casi todos los días hay balaceras en diversas ciudades de Sinaloa, se reportan cientos de desaparecidos y una extrema violencia.

Junio de 2025 se convirtió en el mes más violento en los últimos 14 años con 209 homicidios dolosos, superando a Guanajuato y colocando a Sinaloa como el estado con más asesinatos del país.
En las ciudades y comunidades se vive en silencio y con miedo, cientos de negocios han cerrado y otros están por hacerlo, las pérdidas son millonarias, y han desaparecido miles de empleos formales y los informales no saben si van a regresar a sus casas. La Coparmex Sinaloa reconoce que la entidad atraviesa por una de las crisis más severas de su historia.

Ante este escenario se han enviado al estado miles de elementos del Ejército, la Marina y la Guardia Nacional, pero los resultados han sido escasos, la violencia sigue y no hay para cuando se pueda controlar.
Los habitantes exigen una solución y que haya paz, pero la realidad es que el problema ha rebasado a todas las autoridades.


