La Fiscalía General de la República aseguró que la investigación por el asesinato del exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa, Héctor Melesio Cuén, sigue activa y no está relacionada con las acusaciones presentadas en una corte de Nueva York contra 10 funcionarios mexicanos, incluido el gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya, por sus nexos con el Cártel de Sinaloa.
En un comunicado, la FGR afirmó que la indagatoria “no se encuentra ni archivada ni suspendida”, sino que continúa en integración a cargo de la Fiscalía Especial de Investigación y Litigación de Casos Complejos.
Héctor Melesio Cuén, exrector de la UAS, diputado federal electo y fundador del Partido Sinaloense, fue asesinado en julio de 2024 en Culiacán, Sinaloa, presuntamente en una gasolinera.

Días después del crimen, desde Estados Unidos, el narcotraficante Ismael ‘el Mayo’ Zambada afirmó en una carta que había sido citado a una reunión con el gobernador Rocha Moya y con Cuén en la Finca Huertos del Pedraegal, antes de ser trasladado contra su voluntad a Texas, donde fue detenido por autoridades de ese país.

Según esa versión, el exrector fue asesinado durante el encuentro, lo que contradijo la investigación inicial de la Fiscalía estatal, que atribuía el crimen a un intento de robo.
Al respecto el gobernador Rocha Moya negó cualquier vínculo con el narcotráfico y rechazó haber participado en la reunión mencionada por Zambada.
La presión sobre Rocha Moya aumentó el pasado 29 de abril, cuando el Departamento de Justicia de Estados Unidos, difundió una acusación contra él y otros nueve funcionarios de alto nivel en Sinaloa por delitos de narcotráfico y posesión de armas.
Según la acusación, los implicados habrían protegido operaciones de la facción de Los Chapitos del Cartel de Sinaloa, facilitando información sensible y permitido el transporte de drogas hacia Estados Unidos, a cambio de sobornos millonarios.


