En Tecalitlán, Jalisco, un operativo conjunto entre fuerzas federales y estatales puso al descubierto una finca utilizada como clínica clandestina de recuperación al servicio del Cártel Jalisco Nueva Generación y donde fueron rescatadas ocho personas que estaban privadas de libertad.
Las víctimas, todos hombres de entre 16 y 43 años originarios de la Ciudad de México, Guerrero, Michoacán, Sinaloa y Jalisco, permanecían retenidas contra su voluntad en un inmueble acondicionado para brindar atención médica y rehabilitación física a miembros heridos del grupo delictivo.

El fiscal de Jalisco, Salvador González de los Santos, detalló que las investigaciones iniciaron tras la desaparición el 21 de julio de un joven de 20 años en Tlaquepaque, quien fue secuestrado tras recibir una falsa oferta laboral.
Durante la inspección de la finca, se incautaron diversos medicamentos, aparatos de asistencia motriz, botas ortopédicas y pares de muletas, además de marihuana, indumentaria táctica y un centenar de cartuchos de alto calibre.

El despliegue concluyó también con la detención de cinco hombres y una mujer señalados, quienes fueron imputados por los delitos de trata de personas y desaparición.

