El gobierno de Jalisco informó que en el ataque contra el empresario Alberto Prieto Valencia, perpetrado este lunes en los límites de Zapopan y Guadalajara, participaron al menos 30 sicarios. En la balacera murieron él, su hija de 16 años y un escolta.
De acuerdo con el reporte oficial, se trató de una agresión directa contra el comerciante del Mercado de Abastos.

Los agresores utilizaron armas largas y se movilizaron en un despliegue de al menos siete vehículos para interceptar a las víctimas.
El secretario de Gobierno de Jalisco, Salvador Zamora, informó que existen varias líneas de investigación en el caso del asesinato de Alberto Prieto y su hija. Una de ellas son las “rifas colombianas ilegales” que se realizan en el Mercado de Abastos.
Se trata de una red de sorteos informales y préstamos que ha extendido su control en el Mercado y ha generado un clima de tensión y violencia en el sector comercial.
Las “rifas colombianas” son una fachada de legalidad donde, bajo la promesa de premios en efectivo o vehículos, se oculta un sistema de lavado de dinero y extorsión que obliga a los locatarios a participar de manera coercitiva.


